Transexual de 17 años causa polémica tras derrotar a una chica

¿Te imaginas ser campeón estatal y que absolutamente todo el público te abuchee por el simple hecho de ser diferente a los demás competidores? Pues esto es lo que le ha pasado a Mack Beggs, un joven de 17 años que se ha encontrado de frente con la injusticia de unas leyes que han provocado que el público se enfrentara a él. ¿El motivo? Ser un transgénero y verse obligado a competir con mujeres por el título de campeón de lucha de Texas.

Beggs nació como mujer, pero pronto se dio cuenta de que se trataba de un hombre encerrado en un cuerpo en el que no se veía representado. Así, hace un par de años comenzó su tratamiento para poder cambiar de sexo, un proceso en el que se encuentra inmerso. Pero, mientras tanto, continúa compitiendo en su especialidad, la lucha. Y, tras prohibírsele competir con hombres, con absoluta superioridad se llevó el título femenino.

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Pese a haber solicitado competir en la categoría masculina, las estrictas leyes de Texas -unas de las más retrógradas de todo Estados Unidos-, se lo impidieron, al entender que los luchadores siempre deben competir de acuerdo al género de nacimiento. Así, Beggs no tuvo opción de enfrentarse al resto de hombres, teniendo que luchar por el título contra las mujeres, donde mostró una espectacular capacidad para llevar el título.

Con un impresionante récord de 52-0 durante el fin de semana, Beggs terminó llevándose el título en la final ante Chelsea Sánchez, a la que derrotó con un cómodo 12-2. Pero la afición no se tomó demasiado bien este título: tras convertirse en campeón, el luchador tuvo que recibir una atronadora pitada por buena parte de la grada, mientras que un pequeño sector le aplaudía por el logro conseguido. Beggs sólo cumplió con las leyes.

Sin embargo, el público no es el único que no ha entendido de la mejor manera posible el éxito del luchador. Muchas de sus rivales se han quejado por las ‘ventajas’ que aseguran que tiene, especialmente por el tratamiento a base de testosterona al que se está sometiendo. Incluso algunas competidoras han llegado a presentar una demanda contra Beggs, señalando incluso que su superioridad física puede terminar por dañar a las rivales.

El problema es evidente: Beggs no se siente una mujer, por lo que competir en una categoría que no le corresponde no es algo agradable para el propio luchador, viéndose obligado a competir donde no le correspondía. Y, pese a ello, el público le devolvió una atronadora pitada cuando consiguió levantar el título de campeón en los 50 kilos. “Es un acto de prejuicio, odio e ignorancia“, señala la propia familia de Beggs.

Beggs no sólo supo superar la prohibición de competir contra hombres, sino que terminó por llevarse el campeonato pese al enfado monumental del público. Las leyes de Texas son las mismas que prohibieron que el luchador pudiera enfrentarse a los hombres, algo a lo que Beggs quitó importancia: “El protagonista no debería de haber sido yo, sino mis compañeros. Gracias a ellos, puedo decir que hoy esto aquí”. Un ganador dentro y fuera de la pista.

Fuente: El Confidencial

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